Población cada vez más reducida y envejecida

Entre 2000 y 2015, el número de habitantes de Alemania ha disminuido. Uno de los motivos es que nacen menos niños que antes. Al mismo tiempo, la población alemana envejece: si bien en 1960 la edad media de la antigua República Federal aún se situaba en 35,9 años, en la Alemania reunificada de 2015 la cifra ascendía ya a 44,7 años. En 2015, al rededor del 30 por ciento de la población tenía entre 45 y 65 años. Esta generación va quedando excluida poco a poco del mercado laboral. Sin embargo, la siguiente generación no podrá —si se mantiene la tasa de natalidad— sustituir a los trabajadores jubilados. Esto supone un reto a largo plazo para las empresas del país, que cada vez podrán formar y contratar a menos personas. Alemania necesita personal cualificado: además de una fuerte incorporación de mujeres, personas mayores o desempleados a la vida profesional, la mano de obra cualificada procedente de otros países también puede ayudar a cubrir las carencias existentes.