Ocio y deporte: la alegría de la vida

El fútbol y mucho más

Los alemanes adoran el deporte. Y como ocurre en muchos otros países, también aquí los mejores deportistas de muchas disciplinas son casi tan conocidos como la canciller federal Angela Merkel o el anterior Papa alemán Benedicto XVI. Hay nombres que probablemente usted conozca.

Los campeones mundiales de Fórmula 1 Michael Schumacher y Sebastian Vettel tienen seguidores en todo el mundo. En el caso de las estrellas del tenis Boris Becker y Steffi Graf, quizá el número de fans haya disminuido un poco, dado que su época activa fue hace ya algunos años. Evidentemente el fútbol también es un elemento importante en el ámbito deportivo. Así por ejemplo, tenemos al habilísimo centrocampista Mesut Özil, de origen turco, que de partido en partido ha conseguido transformarse en un futbolista mundialmente conocido. Por otro lado, está claro que a pesar de todo, todavía le falta un poco para llega a tener el renombre de alguien de la talla de Franz Beckenbauer. A sus más de 65 años, Beckenbauer hace ya mucho tiempo que dejó de jugar, pero a pesar de ello, los alemanes siguen apodando al campeón mundial de 1974 como el “Kaiser”. Y tal y como le corresponde a un auténtico “Kaiser”, a su alrededor se extiende un nutrido “pueblo futbolístico”. La federación de fútbol alemana, la más grande del mundo, cuenta con más de 6,8 millones de socios, casi 25.500 clubes deportivos y aproximadamente 161.000 equipos de jugadores.

Pero está claro que el fútbol no lo es todo. En Alemania existe un total de 91.000 asociaciones deportivas con 27 millones de miembros. Ya sea que hablemos de fútbol americano, baloncesto, béisbol, balonmano, hockey sobre hielo, natación atletismo, billar, taekwondo, kung-fu o ajedrez, para prácticamente cualquier actividad deportiva encontraremos una asociación adecuada.

Pero es que incluso más allá del deporte, siempre se encontrará con personas que compartan sus aficiones y entretenimientos. Cualquiera que sea su pasatiempo favorito: tocar la trompeta, cantar en un coro, la cría de caballos o los juegos para computadora en línea. Evidentemente muchas de estas actividades se realizan por cuenta propia, es decir sin que exista una asociación constituida, ni estatutos, miembros regulares etc.

Otro protagonista importante del ocio es la bicicleta. Los alemanes siguen siendo aficionados a los coches, pero también es verdad que en los últimos años se han vuelto ciclistas empedernidos. En la actualidad, ir en bicicleta es de buen tono y de acuerdo con ello se han ido desarrollando las infraestructuras necesarias. Muchas ciudades y localidades disponen ya de una amplia red vial para ciclistas y continúan expandiéndola. Por otro lado, la red de larga distancia para tours y excursiones cuenta a estas alturas con más de 75.000 kilómetros. Su denominación oficial es “vías ciclistas de larga distancia” y quienes se desplazan por ellas son “ciclo-senderistas”.

Alemania, un país para viajar

El hecho de que anualmente más de 60 millones de turistas visiten Alemania, la convierten en el segundo destino vacacional más importante de Europa después de España, tiene su explicación. Situada en el corazón de Europa, la República Federal de Alemania tiene frontera con un total de nueve países vecinos.

Comenzando por el norte y contando en el sentido de las manecillas del reloj, tendríamos: Dinamarca, Polonia, República Checa, Austria, Suiza, Francia, Luxemburgo, Bélgica y Holanda. Según el lado por el que entremos en Alemania, el país nos mostrará aspectos completamente diferentes: al norte de Alemania tenemos el Mar del Norte y el Báltico con su llanura mareal declarada Patrimonio de la Humanidad. Es el área europea con mayor diversidad de aves y el más extenso de los 14 parques nacionales. Al norte se encuentran Mecklemburgo-Pomerania Occidental con su plataforma lacustre, así como St. Pauli, la zona de diversión de Hamburgo y seguramente el barrio urbano más conocido de toda Alemania.

Al este tenemos la ciudad de Berlín. La antañana dividida capital atrae cada año a aproximadamente 20 millones de visitantes. No solo porque allí se encuentre la Puerta de Brandeburgo, sino también porque hace ya años que Berlín es considerada como la versión “a precio reducido” de París o de Londres. Esta metrópolis de 3,5 millones de habitantes es claramente más barata que muchas otras capitales, tiene una gran oferta cultural y es por ello la favorita, sobre todo de la gente joven.

Desde Berlín, pasando entre los sistemas montañosos del Harz y del Erzgebirge hacia el sur, encontramos la Selva Bávara –el Bayerischer Wald. A propósito de selva: el 32 por ciento de la superficie de Alemania es de bosque, hay más de 100 parques naturales y una docena larga de reservas de la biosfera, características por el desarrollo sostenible y la pluralidad de especies. En Baviera encontramos la zona prealpina con la montaña más alta de Alemania, la Zugspitze, así como numerosas estaciones de esquí.

Pasando por la Selva Negra, a lo largo del Rin y subiendo otra vez en dirección oeste, nos encontramos en Renania del Norte-Westfalia. Con sus casi 18 millones de habitantes, se trata del estado federado más poblado. La conurbación del Rin-Ruhr es una de las 30 áreas metropolitanas más grandes del mundo. Se puede decir que en esta zona salimos de una gran ciudad para entrar en otra. O de un parque de atracciones a otro, porque está claro que los habitantes de Renania del Norte-Westfalia tienen una especial predilección por los parques de atracciones familiares. Así por ejemplo tenemos el “Legoland” en Oberhausen, el “Movie Park Germany” de Bottrop y  “Phantasia Land” en Brühl, uno de los diez parques de diversiones más visitados de Europa.

Información en la red

Alemania, un país para viajar

Consejos prácticos sobre destinos y reservas de hoteles
(entre otros: alemán, inglés, francés, español)

Asociación Alemana de Parques y Actividades de Ocio

Panorámica general sobre todos los parques de ocio en Alemania
(alemán)