Alemania: éxito económico y alto nivel de vida

Como emplazamiento industrial, Alemania pertenece a una de las economías más desarrolladas del mundo. Esto también repercute en un alto nivel de vida, como puede apreciarse en el producto interior bruto (PIB) ajustado al poder adquisitivo, que ascendía a 48.3839 dólares internacionales per cápita en 2016. El PIB mide el rendimiento económico de un país mediante la producción nacional de mercancías, bienes y servicios. Para poder establecer comparaciones entre los distintos países, se corrigen las diferencias de precio y moneda del PIB y se indica el resultado como medida per cápita. Dentro de los estados miembros de la UE, Alemania ocupaba el puesto número 7, tras Luxemburgo, Irlanda, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia. Con respecto a otras potencias industrializadas, Alemania también alcanzó una buena posición. Si bien un país de inmigración como EE. UU., se situaba con 57.325 por delante de Alemania, otros como Canada y Australia, con 47.025 y 47.770 dólares internacionales respectivamente, se encontraban mucho más abajo. Alemania destaca además, por una distribución relativamente equitativa de los ingresos. Tanto autóctonos como inmigrantes disfrutan de un alto PIB per cápita y de la distribución de los ingresos. Aquí podrá llevar una vida próspera y, gracias a las estructuras democráticas, también libre y segura.